Luces, drogas e ilegalidad en el parque de San Gil

El mercado de la informalidad en las noches va en aumento, así como el número de personas que utilizan el parque central de San Gil como un sitio para consumir alcohol y drogas, según quejas de la ciudadanía.

Oficialmente el parque La Libertad de San Gil encendió anoche, previo a la tradicional celebración de velitas, el alumbrado navideño. En días anteriores, propios y visitantes ya empezaron a disfrutar de las luces, pero no son los únicos.

El mercado de la informalidad en las noches va en aumento, así como el número de personas que utilizan el parque central de San Gil como un sitio para consumir alcohol y drogas, sin ningún tipo de reparo, según quejas de la ciudadanía.

El reciente sábado la escena no era la mejor. Mientras algunas familias de locales y turistas recorrían y se tomaban fotos con la decoración, otros se reunían en bancas para consumir alucinógenos y comercializarlos, especialmente en el tramo del parque que conduce de la fuente de agua al árbol de luces, ubicado en la esquina de la calle 12 con carrera novena.

“Marica no la saque, espere que hay niños”, decía un hombre vestido con un pantalón tipo bermuda roja, camiseta beige y tenis blancos. Su receptor, un desgarbado de cabello largo, camiseta, pantalón oscuro y vendedor de manillas, le respondió, “claro como usted ya fumó”.

Hablaban de una pequeña pipa que minutos antes había emitido el inconfundible olor de la marihuana y que tenían guardada en una mochila. Junto a ellos, en la misma banca de madera, estaban dos hombres. Los cuatro intentaban entonar algunas rancheras, de esas que se cantan a ojo cerrado.

En una de las esquinas de la silla estaba el gordo del grupo. Al frente suyo y en el piso, estaban unos paquetes de velas de colores y atrapa sueños de gran tamaño a la venta. A él se acercó un hombre delgado, que estaba pasos abajo con otro grupo de personas. Visiblemente eufórico, el joven se agacho, entregó algo de dinero y en el mismo procedimiento le dieron un pequeño paquete de papel. Algo al parecer de gran valor, porque lo escondían como si se tratara del mapa de un tesoro.

A una pareja de jóvenes, sentados una silla más abajo y con un pequeño de unos tres años, el paseo les duró poco y visiblemente incómodos con la situación, se levantaron para dejar el parque.

La escena se repetía, especialmente antes de llegar a la fuente de agua. Daban ganas de todo, menos de pasar en medio de los vendedores nocturnos y los grupos que junto a ellos departían unas cervezas, cigarrillos y algo más.

Refuerzan seguridad

“El parque La Libertad es una prioridad y la orden es hacer control constante, dijo el mayor John Alexander Sánchez, comandante del Primer Distrito de Policía de San Gil.

El funcionario dijo que se viene trabajando un plan de reforzamiento y recuperación de los diferentes espacios del municipio y en esta temporada de fin de año redoblarán esfuerzos para que situaciones como estas no se repitan.

Sánchez dijo que de forma conjunta con otras entidades harán las investigaciones pertinentes y evitar que el parque sea usado como escenario de negocios ilegales.

Actualmente, las autoridades trabajan en el control a la población migrante y de personas que llegan de otras partes de Colombia a vender sus productos en el parque principal de San Gil.

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